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“CLUB DE PADRES”

Un sistema ideado para que los niños  siempre puedan ir con la bicicleta que, por tamaño les  “CORRESPONDE”

¡¡¡A SU MEDIDA Y POR MUY POCO DINERO!!!

Una nueva manera de:

– Adquirir una bicicleta nueva o semi-nueva, a su medida.

– Con total garantía y compromiso de recompra.

– Como parte del pago o cambio de la siguiente bicicleta. 

– A modo hermano mayor *, donde bicicletas nuevas o de ocasión  son accesibles con la mínima inversión.

– Con asesoramiento profesional y personalizado en cada elección.

– Desde el inicio y hasta la competición, este sistema es una buena opción.

*El hermano mayor… con diferencia de 1 talla no de más,

A lo largo de su vida como usuario de la bicicleta, el  niñ@ vivirá momentos y experiencias inolvidables con todas y cada una de esas “primeras” bicicletas, “éstas” tendrán un hueco importante en sus recuerdos, serán buenos, muy buenos y seguramente positivos, sobre todo si  sus  “compañeras” no resultan  bicicletas demasiado pequeñas o demasiado grandes, serán siempre recuerdos “a medida”

Las bicicletas  infantiles, concretamente  las bicicletas con las que aprendemos  a montar en bici, son todo un mundo, único, apasionante y divertido, momento que todos y cada uno de ellos/nosotros experimentamos solamente una vez en la vida, la ilusión de cada una de… las  primeras bicicletas de la infancia.

A CADA NIÑO SU BICICLETA

Las bicicletas de niños se clasifican en función del tamaño de las ruedas, que se  miden en pulgadas,  bicicletas de 10-12-14-16-18-20 y 24, hasta 26 pulgadas, medida pasada de moda para los adultos pero a tener muy en cuenta para niños y adolescentes,  donde podemos empezar a  elegir talla.

 A pesar de las nuevas tendencias “comerciales” y de, que las principales marcas hayan desechado la mítica 26” en beneficio de las  27,5” y 29”, por razones lógicas y evidentes  de “estrategias de mercado”,  la 26” es una bicicleta que a nuestros hijos les aportará ventajas indiscutibles a la hora de iniciarse y/o aventurarse en la montaña, son más manejables y escaladoras, les aportarán control, conocimiento y  sobre todo confianza. Ahora que tenemos el CLUB de PADRES Ya habrá tiempo para estas super- bicicletas en la etapa de la adolescencia cuando se vaya viendo la altura y corpulencia que tendrán como adultos.***

Por esto, lo ideal sería que nuestro hijo “siempre” tuviera siempre la medida de rueda  y la bicicleta de niño/a que necesita.  Pero… seamos realistas, en muy pocos casos, salvo en  contadas excepciones el mundo ideal no existe por muchos y diferentes motivos, algunos de ellos evidentes…  Los padres, tendemos a no prestar demasiada atención al asunto de que nuestros hijos crecen y sus bicicletas NO, por esto solemos cometer el típico y grave  error de… si la puede estirar una temporadita y saltarse la siguiente medida mejor que mejor. Pues no, con esto, lo que conseguimos es un efecto contrario al deseado y en su almacén de recuerdos quedarán, las desventuras y perjuicios de una bicicleta demasiado chica o los de una bicicleta demasiado grande!

*** (También aplicamos los términos del club, a los padres que quieren pasar de su 26” al 27.5” o 29” o simplemente cambiar su bicicleta)

¿CUAL ES LA BICICLETA QUE NECESITA MI HIJO? 

En realidad no  es una pregunta demasiado difícil, pero que sin duda deberíamos formularnos muy en serio a la misma velocidad que crecen nuestros hijos. Técnicamente la respuesta sería: la bicicleta de niño correcta es aquella  en la que la distancia que hay desde la entrepierna del niño hasta el suelo coincide con la mínima altura del sillín, o en su defecto, para bicicletas de niño con geometrías similares a las bicicletas de adulto,  la barra superior del cuadro entre las piernas debería de permitir al niño/a  apoyar ambos pies planos en el suelo sin contrariedad, de esta manera sus primeros pasos con la bicicleta serán siempre seguros y en caso de que algo «falle» siempre tendrá la seguridad de poder llegar al suelo sin problemas y con ello avanzar en confianza, control y seguridad.

Cada niño/a es un mundo.

Movidos, tranquilos, temerosos, temerarios, más altos, más bajos más grandes, más pequeños, y por supuesto que no todos tienen la misma facilidad para aprender o adquirir las habilidades que les permitan salir a pedalear por si mismos, es por eso que es tan “sumamente importante acertar con la talla de la bicicleta”.

En muchas ocasiones los padres, por querer ahorrarnos un dinero compramos una bici en la que el niño no llega al suelo y lo que conseguimos es un efecto contrario y negativo de algo que en teoría, debía de  ser una experiencia inolvidable y divertida, convirtiéndose en un mal rato, provocando miedos, inseguridades, posibles caídas y por tanto consiguiendo que en muchos casos, que el niño/a, decida no querer volver a ver una bicicleta nunca más y pasarse al «mundo» PlayStation.

 Por esto con el CLUB DE PADRES ya no tenemos escusa para evitar equivocarnos. 

LAS BICICLETAS Y LOS NIÑOS

EL NIÑO DEBE SENTIR QUE, ÉL CONTROLA.

Montar en una bicicleta,  no es depender de ayuda externa , ya sea un padre sujetando al niño por la espalda o el sillín, unos estabiciclos o (ruedines), una barra sujeta a la  bicicleta de papá o mamá, o cualquier otro artilugio. No!!! Conducir una bicicleta  es tener pleno dominio y control sobre ésta, arrancar, pedalear, direccionar, subir, bajar, coger velocidad, frenar, parar, balancearse, hacer curvas, decidir hacia donde quieres ir, en definitiva , sentir la fusión con la bicicleta y saber que eres tú el que la manejas.

Llegados a este punto, debemos de tener en cuenta que los niños son niños y ellos son los que deben decidir cuando aprender a pedalear, habitualmente sucede que  la impaciencia de los padres por ver a sus hijos darle a los  pedales provocan situaciones que, en vez de ayudar en su aprendizaje lo retrasan, cada niño tiene su tiempo y su forma, dejarles decidir y ayudarles eligiendo la medida correcta, hará todo más fácil.

La mayoría de los niños suelen aprenden a montar en bicicleta entre los 3 y los 6 años, normalmente en ese rango de edades las bicicletas que van a utilizar abarcan ruedas de 12, 14 y de 16 pulgadas, en estas edades tan tempranas la fuerza, la coordinación, el equilibrio y la velocidad son valores que crecen a pasos agigantados en  niños y niñas. Acertar con la bicicleta correcta ayudará a que todos estos valores a crezcan exponencialmente. Equivocarse en la medida de la bicicleta, normalmente desembocará en el estancamiento de estos valores. Esto no significa  que sea así en el 100% de los casos, siempre habrá niños que puedan usar y aprender en bicicletas muy superiores a su tamaño, lógicamente no es lo más habitual.

Bicicletas con ruedines

Con este método, los padres respiraban tranquilos pero el «sistema» carecía de la posibilidad de encontrar el equilibrio necesario para poder montar en bicicleta, por lo tanto, lo único que conseguía era alargar en el tiempo el momento en el que el niñ@ tenía que enfrentarse a la experiencia de pedalear sin tener el equilibrio, dominio  y el control necesario para ello.          Básicamente las bicicletas con ruedines situaban al niño en una zona de confort de la que nunca querría salir de manera voluntaria.

Andadores o corre pasillos, un gran paso en el ciclismo de aprendizaje

Este fue sin duda el primer paso realmente innovador en el mundo del ciclismo de aprendizaje, la gran mayoría de los jóvenes ciclistas actuales han aprendido con este sistema. Gracias a los andadores o corre pasillos los niños afortunados que empezaron a dar sus primeros «pasos» con este método lograron saltarse la famosa zona de confort de los anticuados ruedines, los andadores permiten desde el minuto uno convivir, trabajar y aprender sobre el control, el equilibrio y el balanceo, y en el caso de que incorporen freno también permiten aprender a frenar. Esto facilita que el paso a una bicicleta mayor con pedales siempre será más fácil y natural porque, la parte más difícil, que es el equilibrio ya viene adquirido. Hay miles de modelos, baratos y caros, sería imposible nombrar todos, pero seguro que todos recordamos aquellas motos de plástico ruidosas e irrompibles en las que miles de niños se estrellaban contra el suelo o contra una pared y nunca pasaba nada, más recientes están los preciosos andadores de madera  o las bicicletas evolutivas

Bicicletas evolutivas

Esta es la última evolución del mercado de bicicletas de aprendizaje, un concepto relativamente nuevo para aprender a pedalear, una bicicleta evolutiva para niños,  prácticamente normal  salvo su principal característica que consiste en que  los pedales,  de entrada no vienen montados y pueden ser instalados más adelante. Esto permite que el niño gane confianza sin que los pedales entorpezcan su manejo y así  adquiera el equilibrio y control necesarios con la bicicleta impulsándose con los pies y cuando el mismo lo pida o los padres lo  consideren oportuno, montar la caja del pedalier en la misma bicicleta en la que el niño/a ha aprendido a impulsarse. Esta combinación hace que el proceso de aprendizaje del niño/a en estas bicicletas sea bastante corto, dando a los padres la posibilidad de ver a su hijo pedalear por si solo por primera vez en muy poquito tiempo.

 Si, es cierto, hay niños que han aprendido directamente, sin andadores, sin evolutivas, sin ruedines, sin nada, solo con valor, a la antigua usanza, la mayoría de las veces el betadine, el alcohol y las costras en codos y rodillas eran compañeras habituales y también parte del juego…te dejaban una bici, la mayoría de las veces de un amigo o primo y la opción era aprender o suelo.

No es la mejor forma de aprender ya que en la mayoría de los casos conlleva un precio alto que pagar pero seria injusto no decir que muchos de nosotros aprendimos así y aquí seguimos ¿no?

Ya sabe montar en bicicleta, pero este no es el final del trayecto

Nuestro hijo ya sabe montar en bici ¿y ahora qué? lo normal es que cada dos años, más o menos, nuestro hijo tenga que cambiar de tamaño de rueda, por lo tanto de bici, nos habíamos quedado en una bici para niño con rueda de 16 pulgadas, por lo que tenemos por delante todavía las de 18, 20, 24 y las de 26, este último tamaño de rueda hace unos años sería el final de trayecto en lo que a tamaño de rueda se refiere pero nos siguen quedando por delante la de 650b y las de 29, estas dos últimas las dejamos de lado por ser bicis ya destinadas a adultos y por lo tanto fuera del contenido de este reportaje.

Como hemos dicho anteriormente, la teoría dice que cada dos años el niño debería cambiar de tamaño de rueda, seguramente habrá padres que lo cumplan a rajatabla y es lo que realmente hay que hacer pero seguramente la mayoría de ellos, por motivos de supervivencia económica, estiran la talla actual de la bici y se saltan una, así, los que tienen una bici de 16 la estiran y se saltan la de 18 y acceden a la de 20 por ejemplo, eso significa que un niño normal tiene durante su infancia entre tres/cuatro bicis de diferente tamaño hasta que llega a la definitiva.

Por peso y uso las bicis para niños suelen quedar en buen estado después de terminar su periodo de vida «útil». Los niños crecen rápido, una opción interesante y económica es buscar en el mercado de ocasión esa talla de bici en la tu hijo no va a estar durante mucho tiempo, cuando ya no le valga siempre puedes volver a venderla sin haber perdido mucho dinero en la operación. Si la bici la van a aprovechar después otros niños, hermanos o primos y se va a usar durante varias temporadas mi consejo es comprar de nuevo y después venderla.  

Somos conscientes de que hay niños que por sus habilidades, talento, aptitudes, tiempo que le dedican o directamente niños que compiten en BMX, carretera, trial que todos estos consejos se los saben mejor que nosotros y que los tienen completamente superados, este sector infantil no encontrará en este reportaje mucha información de utilidad ya que, aunque alguna vez tuvieron que dar sus primeros pedales sobre una bici como todos nosotros, ahora están a un nivel diferente.

¿Qué bici necesita mi hijo?

Pues como dicen los buenos vendedores, depende del uso que le vaya a dar, una vez aclarado el tema de la talla lo lógico es que la bici que le compremos vaya acorde con el uso que le vaya a dar, por ejemplo, una bici de BMX, tan de moda hoy en día, es perfecta si nuestro hijo disfruta en los parques, pumptracks o en el campillo, pero a su vez es un error si lo que queremos es que nuestro hijo nos acompañe a dar una vuelta por el monte.

El peso es el caballo de batalla de las bicis para niños, cuanto más peso más difícil será para un niño poder moverla y por lo tanto menor será su capacidad de disfrute, esta claro que las bicis ligeras, sean infantiles o no, son más caras que las pesadas, pero eso ya depende de cada padre, no se nos olvide que algunos de nuestros hijos no pesan más de 40 kilos y van con bicis que rondan los 15 kilos, cada padre que lea esto que vea lo que pesa él y que pese su bici, eso nos dará una idea aproximada de lo que siente nuestro hijo cuando sale a dar pedales, en la mayoría de los casos es como si nosotros montásemos con una bici de 25 kilos más o menos.

¿Qué componentes debe llevar una bici de niño?

Cuadro:  En las bicicletas de niños, mientras más curvatura del tubo superior (slooping) tengan, mejor será, esto permitirá a los niños acceder a la bici y bajarse de ella de la forma mas fácil posible. Las bicis baratas siguen usando dirección de caña, las bicis de calidad llevan dirección ahead, en la caja del pedalier la mayoría siguen usando ejes de cuadradillo, el uso de unos buenos rodamientos, de un cartucho cerrado o en el caso de cazoletas permiten a la bici un funcionamiento perfecto y le dará un toque de calidad más que necesario para una bici buena.

Cubiertas: la mayoría de los niños no irán a la montaña con la bici, sin embargo seguramente si disfrutarán con ella por parques, calles y algún camino ocasional de tierra, una cubierta no demasiado ancha para no lastrar, un taco bajo de altura y poca distancia entre ellos permitirá a la bici deslizar bien y tener el suficiente agarre para un uso ocasional en campo. Algunas bicis para niños vienen equipadas con cubiertas de ciudad, en este caso su capacidad de rodar por el asfalto será optima pero la capacidad de rodar por terreno suelto se reduce bastante.

Suspensiones: la mayoría de nuestros hijos pedalearán por recorridos que no necesitan una suspensión trasera, algunas bicis para niños llevan un sistema con un muelle que lo único que hace es lastrar la bici con un peso extra y con más que dudosas cualidades de copiar el terreno como se supone que debe hacer una suspensión. Lo mismo con la suspensión delantera, en la mayoría de los casos las horquillas infantiles solo añaden peso al conjunto (pesan1.5 kgs más que una rígida) y tienen una calidad muy por debajo de lo que se espera de ellas.

Nuestro consejo es que a no ser que la horquilla sea de calidad es mejor llevar una horquilla rígida, pesa menos y el comportamiento y la adaptación del niño, al poco tiempo, será igual e incluso mejor dado el menor peso del tren delantero.

Manillar: ni muy estrecho, ni muy ancho, los hombros del niño deben caer con las puntas del manillar, de este modo los brazos no irán metidos hacia dentro en el caso de que sea pequeño, ni hacia fuera en el caso de que sea grande.

Frenos: unos buenos frenos v-brake o unos frenos de disco mecánicos son suficientes para detener a un niño en la bicicleta, si, los frenos de disco hidráulicos son ahora muy baratos y detienen mejor la bici pero también  son mas difíciles de mantener y no todos los niños necesitan esa potencia de frenado. 

Mandos: los puños y palancas de freno deben tener unos dimensiones acordes a las manos de nuestros hijos, parece un detalle menor pero es muy importante para que la bicireaccione a gusto con la necesidades del niño, en el caso de los puños aparte de pequeños y finos deberían ser confortables, si los puños de goma dura son insufribles y molestos para los adultos imagina para ellos.

Los mandos de cambio ya sean traseros o delanteros están en la mayoría de los casos copados por los de puño, tipo gripshift, son más baratos, pero si ya es difícil para los niños usarlos el primer día por su dureza, imagina como estarán a las pocas semanas de uso, muchas veces es imposible llegar a todas las marchas incluso para un adulto. Este es otro detalle que define a las bicis buenas de las menos buenas.

Cambios: la mayoría de las bicis para niños se venden con triple plato y 7-8-9 velocidades en el cassette, esto estaría bien si los niños las usaran, pero la realidad es que en la mayoría de los casos nunca se utilizan y sobran un montón de velocidades, el triple plato está en periodo de extinción, en el caso de los niños es un lastre más que lleva la bici.

Todavía esta por llegar pero las bicis de niño deberían llevar como mucho dos platos ya que la inmensa mayoría de ellos con cambiar de piñón correctamente es más que suficiente dado los sitios por los que van. En la actualidad las bicis para niños de calidad sacrifican tantas velocidades innecesarias por un solo plato con un desarrollo correcto que permita al niño usar la bici con el desarrollo adecuado y con el menor peso posible.

Accesorios: nuestros hijos no deberían montar nunca en bici sin un buen casco, el tema del casco es lo mismo que el de la bici, no es una cuestión de precio, nuestros hijos necesitan un casco que se ajuste de manera correcta a su cabeza y que a su vez les proteja en caso de caída.

Como es lógico los cascos básicos no tienen la misma capacidad de ajuste que los cascos de gama media/alta, un cierre micrométrico en la parte trasera y un almohadillado de calidad conseguirán que el ajuste sea preciso, cómodo y seguro a lo largo de todo el perímetro craneal y de paso evitará que se suba o se baje en marcha.

Si el casco es cómodo y molón el niño no tendrá inconveniente en usarlo, al cabo de pocas semanas tendrá adquirido el hábito y no entenderá montar en bici sin el, si el casco es insufrible lo único que conseguirás por su parte son excusas para no utilizarlo, tu eliges.

Las correas deben estar ajustadas, un casco debe quedar cómodo, no por llevarlo más apretado o por llevarlo completamente suelto va a ser más seguro o más cómodo. Estoy seguro que no soy el único que ve cantidad de niños que llevan los cascos completamente sueltos o en la «coronilla» como si fuera un moño, es más importante un casco de gama media de su talla que un casco de gama alta pero que le quede grande.

Los cascos de niño son baratos y protegen lo que más queremos en el mundo, honestamente no tiene sentido que nosotros nos protejamos la cabeza con el casco último modelo y que nuestros hijos lleven una sandia en la cabeza.

Las rodilleras, coderas, gafas, unas buenas zapatillas, son cosas que tampoco deberían faltar en su bolsa de la bici, entendemos que no siempre se las vayan a poner, pero no está de más que vayan aprendiendo que algunas actividades conllevan riesgo y ese riesgo es menor cuando vas bien protegido.

Las caídas de los niños en bici suelen ser muy parecidas, sobre todo al principio, es importante el uso de guantes ya que es lo primero con lo que «tocan» tierra y la diferencia entre que se levanten y sigan pedaleando y tener las manos llenas de costras durante dos semanas son tan solo unos guantes.  

Las bicicletas son un invento increíble, transmiten libertad, nos ayudan a salir de la rutina, introducen el deporte dentro de la familia y dentro de la vida de los niños y llenan nuestra semana de buenos momentospocos placeres son superiores al de pedalear junto a tus hijos y tomar un refresco después de un paseo por el monte.

El objetivo de este reportaje no es más que dedicar 10 minutos a observar la bici de nuestros hijos y ver que podemos hacer para que su uso y disfrute sea lo mas fácil posible. Espero que hayas aprendido algo, no dejes de disfrutar con ellos, ellos también lo hacen junto a ti.